El Aprendizaje en el siglo XXI: Un proceso dinámico y flexible, la nueva concepción de aprendizaje (E-learning).
El aprendizaje es un proceso mediante el que el individuo capta la información de su entorno y la relaciona con su experiencia, para apropiarse y producir conocimiento. Se puede describir como un proceso dinámico, en tanto que, se relaciona con la habilidad del ser humano para adecuarse a nuevas situaciones y afrontar desde sus saberes; diferentes retos y problemas. Sin embargo, varias décadas antes, las concepciones sobre aprendizaje se limitaban a los aspectos ambientales y conductuales que dirigían y alineaban las estructuras cognitivas del sujeto según demandas externas al mismo.
Se debe destacar la flexibilidad del concepto de aprendizaje, pues a lo largo de los tiempos se ha concebido desde diferentes perspectivas que permiten orientar su aplicabilidad en la educación. En los años 70, con la aparición del Cognitivismo, se comienza a dar importancia al funcionamiento de la mente y sus implicaciones en el aprendizaje, pero es con el Constructivismo que se aprecia la habilidad que tiene el individuo para modificar sus propias estructuras mentales, de acuerdo al uso de estrategias que este mismo controla y lo llevan a la autorregulación. Ahora bien, una de las transformaciones más importantes de este concepto surge con el E-learning que pone en contexto el uso de las TICS y las demandas del individuo de contar con escenarios de aprendizaje no solo mediados por la tecnología, sino regulados por sí mismo.
El Aprendizaje en el siglo XXI: Un proceso dinámico y flexible, la nueva concepción de aprendizaje (E-learning).
El aprendizaje en el siglo XXI es por naturaleza un
proceso dinámico y flexible, y el E-learning, la nueva concepción que
surge en relación a estas dos características. Se puede describir el aprendizaje
como un proceso mediante el que el individuo capta la información de su entorno
y la relaciona con su experiencia, para apropiarse y producir conocimiento.
Pero en nuestros tiempos, contemplar estos procesos fuera de los escenarios
virtuales o mediados de algún modo por las TICS, es un total desacierto.
E-learning, es
el aprendizaje mediado por la tecnología; que hace uso de diferentes recursos
tecnológicos o se desarrolla a través de internet. Las aulas no son solo
espacios físicos, también son entornos virtuales. Espacios en los que el centro
de todo el proceso es el alumno, aunque no siempre esté presente corpóreamente
y en los cuales, casi la totalidad del éxito académico depende de la acción
consciente de este, de su motivación y autonomía en el desarrollo del proceso. Este tipo de aprendizaje demanda hoy más que
nunca, habilidades y competencias que hacen del estudiante un ser autónomo y
regulador de sus propias estructuras para llegar a los fines trazados en
relación a las actividades de aprendizaje, que hagan de este, un proceso
verdaderamente significativo.
Ahora
bien, cada situación demanda del sujeto, la puesta en marcha de sus propias estructuras. Es esta premisa la que devela en el
aprendizaje del siglo XXI el foco de adquisición de saberes, que acompañen al
hombre a lo largo de su vida y lo habiliten para desenvolverse en diferentes
ámbitos, desde sus propios intereses de formación. Esto implica que, según la
particularidad de cada sujeto, el proceso de aprendizaje difiere, mediado por
aspectos biológicos, sociales, culturales, ambientales, motivacionales,
emocionales, etc. Si cada persona se desenvuelve en circunstancias o
experiencias de vida diferentes, que son las que llegan a formar su bagaje
cultural, su personalidad, sus gustos, etc. No tendría sentido que elija
aprender lo mismo y del mismo modo que los demás. Por eso notamos, que incluso
en un mismo grupo de estudiantes, cada niño tiene diferencias que demandan ser
atendidas a la hora de orientarlos en un proceso de formación. Aunque
lamentablemente en Latinoamérica contamos mayoritariamente con sistemas
educativos homogéneos, que pretenden tratar a todos los chicos por igual, es en
el aula de clases, que el docente afronta la realidad de cada joven y debe intentar
llevarlo a desarrollar la autonomía que le permita ser artífice de su propio
aprendizaje.
A la hora de aprender, el hombre parte
de sus propias estructuras mentales. En
su conjunto, estas hacen que desarrolle una serie de preferencias que lo
inclinan a percibir, construir y reconstruir el conocimiento de manera distinta
a como lo hace otro individuo. Esto no se relaciona directamente con su
capacidad intelectual, sino con los canales o vías que a lo largo del tiempo va
desarrollando el propio sujeto, y en su interacción pedagógica con otros, que
le orientan a aprender mejor haciendo, viendo, reflexionando, o incluso, de
manera distinta según las exigencias de cada tarea. Es por ello, que cobra
relevancia la noción de estrategias para el aprendizaje, que abarcan la
manera en que conscientemente, el alumno aprovecha sus habilidades intentando
alcanzar su máximo potencial.
Hoy el aprendizaje es un proceso intencional. Por ello como individuos podemos usar estrategias que nos ayudan a desarrollar al máximo las habilidades que poseemos e incluso, adquirir otras nuevas. Esto debido a que nuestras estructuras mentales no son estáticas, sino que pueden cambiar y transformarse de acuerdo a nuestros propios intereses. Feuerstein (1980). Luego, Gallego y Alonso (2008) dicen respecto a los estilos de aprendizaje que tienen que ver con el “cómo la persona construye su propio aprendizaje”. Arguyendo con esto, que es el propio sujeto cognoscente; el encargado de la consecución de logros de aprendizaje, quien determina la mejor forma de hacerlo, es decir, las estrategias.
Las estrategias de aprendizaje en entornos virtuales orientan
la formación de un aprendiz; un ser autodidacta. Pero esto solo es posible si
hay INTENCIONALIDAD, de la que Esteban y Zapata (2008) afirman es la
consciencia de los recursos cognitivos que el individuo sabe que posee y las
técnicas que más le son útiles para aprender. Las cuales deben llevarlo desde
niveles básicos de asociación y reconocimiento de la información hasta la
construcción de relaciones internas profundas en los diferentes elementos del
aprendizaje.
Conclusión
E-learning, concepto que acoge una nueva noción de aprendizaje para el siglo XXI. Este, implica más que el uso de la tecnología y poner cursos en la web, todo un entramado de recursos de calidad que se diseñan con la finalidad de orientar e impulsar a un aprendiz, a conocerse y conseguir su autorregulación. El aprendizaje en un entorno virtual, por lo tanto, abarca exigencias que solo estrategias enfocadas a la transformación de las estructuras mentales del individuo pueden conseguir. Pues diariamente debemos aprender y desaprender para moveros al ritmo en que fluye la información.
El aprendiz requiere desarrollar un enfoque profundo que le permita establecer significados y relaciones complejas en los diferentes escenarios de formación. Esto solo puede lograrlo en la reflexión y aplicación constante de las mejores estrategias que se adecuan a sus estructuras de aprendizaje. De acuerdo con Esteban y Zapata (2008): “Realzar el papel de la metacognición en la EaD resulta algo evidente. El carácter autodidáctico que, en gran medida, conserva este entorno parece requerir, más que ningún otro, de un buen conocimiento de los propios recursos”.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Esteban,
M. y Zapata, M. (2008). “Estrategias de aprendizaje y eLearning. Un apunte para
la fundamentación del diseño educativo en los entornos virtuales de
aprendizaje. Consideraciones para la reflexión y el debate. Introducción al
estudio de las estrategias y estilos de aprendizaje”. RED. Revista de Educación
a Distancia, número 19. Consultado
(04/10/2019) en http://www.um.es/ead/red/19 - Gallego,
Domingo J. Alonso García, Catalina M. (2008) “Estilos de aprendizaje en el
siglo XXI”. España, UNED: Universidad nacional de educación a distancia.
Revista Estilos de Aprendizaje, n°2, vol. 2. Disponible
en: http://35.224.213.87/mod/resource/view.php?id=14322 - Gutiérrez R, Dolores. (2005). “Fundamentos teóricos
para el estudio de las estrategias cognitivas y metacognitivas”. México.
Universidad Pedagógica de Durango. Ined No. 4. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2880921 - Valdez A,
Celeste. (2015). “Compendio de estrategias de aprendizaje”. Guatemala.
Universidad Mariano Gálvez. Recuperado de: http://35.224.213.87/pluginfile.php/18551/mod_folder/content/0/CompendiodeEstrategiasdeAprendizaje.pdf?forcedownload=1 - “Manual de estrategias
didácticas”. Recuperado de: http://35.224.213.87/pluginfile.php/18551/mod_folder/content/0/ManualdeEstrategiasDid%C3%A1cticas.pdf?forcedownload=1
Videos
HGM
– TV (Canal de salud del Hospital General de México, Productor). (2012)
“Estilos de Aprendizaje”. Recuperado de: https://youtu.be/AEHCcBE86V8
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